En estos días y debido a los recortes del gobierno a la educación pública, una vez más se deteriora la imagen de ella, lo que sin merecerlo valoriza a la privada que es casi intocable y por lo tanto agiganta su imagen. Sin embargo, a nivel educativo deja mucho que desear, tanto que si muchos padres que pagan con sudor y lágrimas las cuotas, lo supieran, más de uno quitaría a sus hijos de ellas, casi de inmediato, y digo "casi" porque se que muchos no lo harían por no perder el prestigio social que representa para ellos el poder jactarse de envíar a sus hijos a "prestigiosos centros", que les da más fama que instrucción a sus hijos, en esto de las escuelas privadas pasa otro tanto como con los autos, uno se ufana por tener un Ferrari, pero no dice gran cosa si tiene un Seat Cordoba. No se dice por ejemplo que en las escuelas privadas de índole religioso los niños "están hasta los...." de tanta religión que les imponen a toda hora y todos los días, muchas de ellas son el equivalente a las madrazas del mundo del Islam. Tampoco se enteran de que cuando falta el profesor de Ingles pueden poner al cuidado de esos niños para esa hora libre a cualquier profesor o si no hay nadie disponible ponen al conserje, cualquiera sirve para no tener que pagar un profesor o maestro sustituto, porque eso representa "un gasto" que ellos no están dispuestos a asumir. Tampoco se enteran que muchos profesores, mayormente de idiomas, y los que denominan con mucho bombo que son "nativos" les dan clases de inglés a sus hijos, aunque el fulano/a haya sido profesor de gimnasia en su país de origen, o cocinero. Para mucha gente este punto les puede parecer insólito o inventado, confíe en mi, se da mucho más de lo usted cree. Si muchos padres supieran que ante la desastrosa situación de incapacidad para aprobar una materia en una cantidad importante de los alumnos del mismo año, porque el nivel es bajo de parte del profesorado, o los chicos son unos vagos full time y no aprueban ni pagando profesores particulares, la solución es muy fácil, el centro "recomienda" al profesor que apruebe a todos a último momento, y le invito que haga una prueba sencilla, si conoce a un sufrido padre de algún alumno en esa situación dígale que se junte con otros padres que tienen sus hijos muy flojos y que no aprobarán por vía normal, que vayan al centro y digan que sacarán a sus hijos de esa escuela (instituto, colegio o lo que sea) y verán como por arte de magia sus hijos aprueban a última hora, es como en los últimos partidos de la liga, que corren los maletines con dinero pues ningún club quiere descender, en los centros privados pasa lo mismo, "un alumno es igual a ingresos" y el "negocio es el negocio". Claro que hay padres a los que esto les importa poco y lo único que quieren es que aprueben y lo de aprender es secundario, en ese caso...¡va todo bien!
En estos días tuve oportunidad de escuchar muchas barbaridades de parte de los partidarios del gobierno donde se dijo, por ejemplo, que los maestros de la pública ganan más que los de las privadas, una gran verdad, en la privada por menos dinero cualquiera puede ser lo que el colegio necesite, e incluso cumplen varias funciones a la vez, ¡son los comodines de la enseñanza! pueden cuidar a los chicos, dar clases de alemán e ingles, "hacer que enseñan" matemáticas para cubrir la hora...y si les obligan hasta hacen la limpieza. ¿Cree que exagero?, averigüe.
Otro capítulo aparte es la comida que sirven en esos prestigiosos centros, donde los padres pagan como si fueran a un restaurante premiado con una docena de "Michelines", ¿se tomaron el trabajo de probar la comida que le obligan a comer a diario a sus hijos?¡Yo si! puedo garantizarles que hay que pasar hambre una semana previamente para tragar eso, pero no solo es eso, sino que cualquier persona que sepa algo de cocina y de precios de alimentos se da cuenta que el plato que comen los chicos rara vez llega a superar los dos euros de costo. Lo que relato está verificado por mi, por motivos laborales fui testigo de esto cientos de veces. La educación privada es en su mayoría un engaño, una burla que se viste de oropeles y mucha publicidad. Otro truco muy usado es la vieja técnica desmentida muchas veces por su probada inutilidad, que es aquello de darle a los niños ¡un montón de tareas! muchas muchas para que los padres vean ¡cuantas cosas aprende su niño!. ¡eso si!... las fiestas de fin de cursos...¡son tan bonitas!.