Pero no es correcto hablar mal de doña Rita, pues ya es cadáver y en nuestra hipócrita sociedad no se habla mal de los muertos, dicen que por respeto, aunque unas horas antes el muerto fuera un vivo corrupto, irrespetuoso, ladrón de fondos públicos, y otras presunciones, ¡no importa! las buenas costumbres hacen que todo se transforme y los que hasta hace poco la veían como una peste contagiosa hoy se enojan porque Podemos no se plegó en el Congreso al minuto de silencio en homenaje a la ilustre política. También esto se aprovecha para sacar rédito político, aún con el cadáver a temperatura ambiente. El PP le hecha en cara a Podemos su falta de respeto y sensibilidad por ese gesto, mientas niega que se haya hecho un homenaje póstumo a una apestada que ellos mismos deseaban que desapareciera del entorno del partido. Pero con habilidad y complicidad de algunos medios importantes se evita que la gente sepa que Podemos SI SE PLEGÓ AL MINUTO DE SILENCIO EN EL SENADO, por la muerte de una compañera senadora y se negó en el congreso, porque ahí doña Rita no era nada, ni pintaba nada, y el homenaje era a un político del PP, y el hemiciclo es de todos, por lo tanto no debería utilizarse para actos partidarios.
Rita Barbera vivió de la política y para la política y aún después de ser persona para pasar a ser un cuerpo, genera política.
Lo importante es comprobar una vez más..."que no somos nada" y que de una hora a otra, por el simple hecho de no respirar, se pasa de ser "esa apestada senadora, arrinconada y basureada por sus correligionarios" a ser una política sin presunciones malévolas. Qué buena será doña Rita ahora.