La Comisión Europea pidió a sus 28 miembros que
aprueben un nuevo tratado de cooperación con la isla firmado en marzo y
que se derogue la posición común adoptada durante la presidencia del
bloque europeo de Aznar.
La Comisión
Europea dio un paso más hacia la plena normalización de sus relaciones
con Cuba ayer, al pedir a los 28 países del bloque la derogación de la
posición común de 1996 que condicionaba la cooperación con la isla a
avances en derechos humanos. Tras casi dos años de intensas
negociaciones, el gobierno cubano y el ejecutivo europeo sellaron en
marzo un nuevo marco diplomático con Cuba, el único país de América
latina que carecía de un acuerdo de diálogo político con la Unión
Europea (UE).
Además de pedir la aprobación de este nuevo acuerdo, la jefa de la
diplomacia europea, Federica Mogherini, pedir también a los 28 “derogar
formalmente’’ la posición común, indicó la comisión en un comunicado.
“El Consejo, que representa a los 28 paíes de la UE, debe analizar ahora
ambas propuestas, antes de la adopción final y la firma del Acuerdo de
Diálogo Político y Cooperación en los próximos meses’’, agregó esta
fuente, que no precisó cuándo tendrá lugar ni la reunión ni la firma.
Para Mogherini, el acuerdo actual representa un “punto de inflexión’’
en las relaciones bilaterales, ya que abre nuevas vías “para apoyar el
proceso de modernización económica y social en Cuba, promover el
desarrollo sostenible, la democracia y los derechos humanos, así como
para buscar soluciones comunes a los retos globales’’, según la
Comisión.
La UE y Cuba empezaron a negociar en abril de 2014 el nuevo acuerdo
para sustituir la posición común, adoptada en 1996 a propuesta del
entonces presidente español José María Aznar y que condicionaba la
cooperación a avances en materia de derechos fundamentales. La situación
de los derechos humanos en la isla comunista se convirtió en el
principal escollo a lo largo de las siete rondas de conversaciones, pero
los negociadores decidieron finalmente abordarla en un diálogo separado
para allanar el camino hacia el acuerdo de diálogo político. “El tema
de los derechos humanos quedó de una forma aceptable para ambas partes,
que están comprometidas con la protección y la promoción de todos los
derechos humanos’’, dijo en marzo el vicecanciller cubano, Bruno
Rodríguez.
Pero, en el último encuentro celebrado en junio, ambas partes
constataron “profundas diferencias’’ de posiciones sobre derechos
humanos, aunque se comprometieron a seguir debatiendo en aras de mejorar
sus relaciones, según la cancillería cubana. El Acuerdo de Diálogo
Político y Cooperación busca también mejorar los intercambios de la isla
con la UE, su segundo socio comercial después de Venezuela, y llega
después del histórico deshielo entre Estados Unidos y Cuba.
En julio de 2015, los dos países restablecieron relaciones
diplomáticas después de más de medio siglo, y en marzo de este año
Barack Obama se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos en
visitar la isla socialista en 88 años. Washington mantiene en cambio el
castigo económico a Cuba por decisión del Congreso estadounidense de
mayoría republicana. Cuba ya había suscrito previamente acuerdos
bilaterales con 15 de los 28 países miembros del bloque.