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lunes, 12 de septiembre de 2016

EL EURO ES UN ENORME OBSTÁCULO PARA LA ECONOMÍA ESPAÑOLA.

http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2016/09/12/por-que-la-manera-como-se-establecio-el-euro-es-un-enorme-obstaculo-para-la-economia-espanola/




Vicenç Navarro

Vicenç Navarro ha sido Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona. Actualmente es Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona, España).
Ha sido también profesor de Políticas Públicas en The Johns Hopkins University (Baltimore, EEUU) donde ha impartido docencia durante 48 años. Dirige el Programa en Políticas Públicas y Sociales patrocinado conjuntamente por la Universidad Pompeu Fabra y The Johns Hopkins University. Dirige también el Observatorio Social de España.
Es uno de los investigadores españoles más citados en la literatura científica internacional en ciencias sociales
euro

viernes, 24 de junio de 2016

QUERIDO JOVEN CIUDADANO/A (de cualquier edad)

Querido joven ciudadano/a,
 Cuando hace ya muchos años volví a España, de la cual me tuve que ir por razones políticas a principios de los años sesenta, me sorprendió mucho lo que vi. La vuelta de un exiliado a su país es siempre muy compleja. Por un lado, eres feliz de encontrarte de nuevo entre tu gente. Siempre recordaré cuando por las mañanas me sentaba en la terraza de un bar en la Sagrera, el barrio obrero por excelencia de mi ciudad de Barcelona, y miraba a mi alrededor con la serenidad y satisfacción de haber podido, por fin, encontrarme donde había vivido y también luchado contra la dictadura. Pero, por otro lado, también encontré muchas cosas que me dolieron, y una de ellas fue ver que mis estudiantes en la Universidad no tenían ni idea sobre la historia de su país, ni sabían lo que había sido la dictadura. Les habían robado la historia de su país en un intento de adoctrinamiento de la población por parte de aquel odiado régimen que controlaba, junto con la Iglesia, el sistema educativo y todos los mayores medios de información del país, desde los diarios deportivos a los libros de texto. Y tampoco tenían conocimiento de la enorme represión, aun habiendo sido aquella dictadura una de las más sangrientas que existieron en la Europa Occidental en el siglo XX, generando un temor que persistiría.
Muchos años después, incluso durante el periodo democrático, la gente de mayor edad, cuando hablaba de lo que había pasado, lo hacía en voz baja. Tenían todavía miedo, pues los responsables de tanta crueldad continuaban teniendo un gran poder. No se homenajeaba ni se reconocía a las víctimas de aquel régimen, pues los victimizadores continuaban ejerciendo un enorme poder. Mis lectores recordarán el artículo que escribí sobre mi experiencia en el homenaje a los maestros republicanos en aquella bella población de la falda de los Pirineos catalanes, Gironella, por sus discípulos (ya de edad avanzada), los cuales antes de dejar este mundo, querían homenajear a sus maestros, que habían sido represaliados por aquella dictadura. Y que ello pasara cuarenta años después de que la democracia se iniciara en este país era un indicador de la pervivencia del temor. No había ocurrido antes porque la gente continuaba teniendo miedo, y así lo he constatado en mis viajes a lo largo de España. De la misma manera que hay herederos de las víctimas, hay también herederos de los victimizadores, que continúan teniendo un enorme poder.
La necesidad de romper con el miedo y abrirse a la esperanza
La esperanza de los que luchamos en aquellos tiempos pasados es que los jóvenes recuperen su historia, sin la cual no podrán entender el presente ni se podrán preparar para el futuro. Y los victimizadores son conscientes de ello, de ahí que robaran su historia. Pero, ciudadanos jóvenes, tenéis que recuperarla, porque tenéis que saber que las luchas de hoy son la continuación de otras anteriores, pues la historia es una sucesión de eventos relacionados y que hay que conocer cómo están relacionados para poder incidir en ellos. Hoy, los que estáis en el proyecto de cambio de este país, sois los sucesores de nuestros padres y abuelos, que lucharon para sostener un gobierno popular republicano, cuyas reformas afectaron los intereses de los que siempre dominaron y dominan España, y que respondieron con el golpe militar de 1936, que fue posible debido al apoyo militar de Hitler y Mussolini.Aquel golpe inició cuarenta años que impusieron a España un enorme retraso económico, social, cultural y político, retraso que todavía hoy estamos sufriendo. Pero las clases populares se rebelaron y la juventud de entonces perdió el miedo e inició las mayores movilizaciones, del 1974 al 1978, que han existido en Europa. Fueron las clases populares, lideradas por el movimiento obrero, las que forzaron un cambio, conocido como la Transición, que distó de ser modélico pues, aun cuando las movilizaciones habían forzado una respuesta importante del Estado dictatorial, las derechas (herederas de los golpistas) controlaban el Estado y la gran mayoría de los medios de información. Por todo esto, en la mesa de negociación, ellos, las derechas, tuvieron mucho poder, y otros, las izquierdas, que acababan de salir de la clandestinidad, tuvieron poco. De ahí que la democracia fruto de aquella transición sea muy limitada y el Estado del Bienestar muy poco financiado, situación que continúa hoy.
Tales limitaciones aparecen hoy con toda claridad debido a la Gran Recesión. Por todas estas razones es necesario llevar a cabo la segunda Transición
Mucho se hizo en el periodo democrático, pero el retraso era tan grande que quedó mucho por hacer, y ello como resultado de que los poderes fácticos, y sobre todo los grupos financieros y económicos que dominan el país, ejercían una enorme influencia sobre el Estado y sobre los principales medios de comunicación. Hay que recordar que el Estado democrático no se basó en una ruptura respecto el Estado anterior dictatorial, sino en una modificación. La enorme corrupción actual es un reflejo de la continuidad de las prácticas generalizadas en aquel Estado profundamente corrupto, dirigido por un General corrupto hasta la médula. Así, las cloacas del Estado continuaron funcionando, incluso para proteger a los corruptos, como ocurrió con el Sr. Pujol cuando era Presidente de la Generalitat de Catalunya que, en recompensa por su colaboración con el Estado Central (el ABC le escogió como el español del año), le protegieron, impidiendo que se conociera su corrupción. Ahora bien, cuando Pujol y su partido se convirtieron en independentistas, las mismas cloacas de poder se movilizaron para destruirles a él y al partido que él fundó. Y las mismas cloacas del Estado se han movilizado para destruir a Podemos (con la colaboración de los grandes medios) cuando vieron que alcanzaba un nivel de popularidad amenazante para la estructura de poder a la cual servía este Estado. 
La importancia de salirse de la gran crisis creada por las políticas neoliberales impuestas por los partidos conservadores, liberales y socioliberales
Ha sido el maridaje entre los intereses financieros y económicos, por un lado, y las instituciones del Estado y del establishment mediático, por el otro, lo que ha generado la mayor crisis que España ha conocido. Y es importante señalar que esta crisis ha afectado de una manera especialmente dura a las clases populares, que vieron como sus rentas disminuían espectacularmente a costa de un enorme incremento de las rentas del mundo empresarial. Tanto sufrimiento ha ocurrido a fin de garantizar los beneficios de una minoría a costa del bienestar de la gran mayoría de los distintos pueblos y naciones del país. De ahí la importancia de movilizarse para parar tanto daño que era innecesario y podía haberse evitado. Y los únicos que pueden hacerlo son aquellos que protestaron en las calles con el 15-M y que mostraron con su ejemplo su compromiso con la calidad de vida y el bienestar de nuestro pueblo. La coalición de fuerzas alrededor de Unidos Podemos y sus confluencias ofrecen una posibilidad de cambio que permitiría una segunda Transición desde una democracia muy incompleta, con un bienestar muy insuficiente, a una nueva España más justa, más democrática, más solidaria, más libre y más plurinacional en la que los distintos pueblos y naciones de España puedan expresar su identidad dentro de un proyecto común, escogido por voluntad y no impuesto por la fuerza. Así lo espero.

miércoles, 4 de mayo de 2016

La mentira del mensaje sobre romper la "UNIDAD DE ESPAÑA",



Vicenç Navarro

Lo que no se ha dicho sobre por qué no hay Gobierno alternativo al de Rajoy hoy en España

04 may 2016
 meneame
Vicenç Navarro
Autor del libro ‘Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante’. Anagrama, 2015
La causa de que no haya un gobierno alternativo al del Sr. Rajoy hoy en España –según la dirección del PSOE y de los medios afines a tal partido, tales como El País y los informativos de La Sexta– es que Podemos en general, y Pablo Iglesias en particular, se opusieron incluso a explorar la propuesta que había hecho Pedro Sánchez de establecer una alianza PSOE-C’s-Podemos, basada en el pacto PSOE-C’s, al cual se invitó a Podemos a sumarse, una vez alcanzado el pacto. Ha habido una enorme movilización del mundo mediático, y de intelectuales próximos al PSOE, para responsabilizar a Podemos en general, y a Pablo Iglesias en particular, de que hoy no haya un gobierno alternativo al de Rajoy. Incluso personas claramente de izquierdas han hecho y continúan haciendo declaraciones o firmado manifiestos en los que se repite esta argumentación, insinuando la enorme irresponsabilidad de Pablo Iglesias y de Podemos (presentado como mero seguidor del líder) en obstaculizar el establecimiento de un gobierno alternativo al de Rajoy.
Tengo que admitir que me ha costado entender la intensidad y repetitividad de este argumento a la luz de una evidencia tan clara de que sí que había otra alternativa para sacar al PP del gobierno a la que proponía el PSOE. Solo la falta de diversidad ideológica de los mayores medios de información de este país puede explicar esta situación, pues estos medios han silenciado e incluso ocultado tal alternativa. Pero, una vez convocadas ya las nuevas elecciones, parece que el Sr. Pedro Sánchez decidió referirse, por fin, a que sí que había otra alternativa, desfigurándola y faltando a la verdad en el proceso de reconocimiento de tal alternativa. En unas declaraciones publicadas en El País (27.04.16), tal dirigente del PSOE dijo lo siguiente: “siempre dije que no iba a hacer descansar el gobierno de España en fuerzas políticas que quieren romper España, y con respeto a las mismas no contaré con ellas”.
La famosa defensa de la “unidad de España” como argumento para no aceptar una alternativa de izquierdas
Ahí está el punto clave del que nunca se habló abiertamente durante la campaña, excepto en insinuaciones y manipulaciones que se repetían también en los mayores rotativos, como El País, que presentaban a Podemos y a sus aliados como una amenaza para la “unidad de España”, con aliados como En Comú Podem, que eran descritos sistemáticamente como independentistas. Es práctica común en El País referirse a En Comú Podem como independentistas. Solo un ejemplo entre miles. Los corresponsales de El País Anabel Díez y Pere Ríos, en su informe publicado en primera página el día 04.04.11, titulado “Líderes del PSOE advierten a Iceta de que no ceda al independentismo”, definen a En Comú Podem como un partido con posiciones independentistas, lo cual se hace continuamente. Y también El País y sus informadores se refieren al referéndum que Podemos y En Comú Podem proponían que se realizara en Catalunya como referéndum independentista.
La falsedad de tales aseveraciones aparece con toda claridad cuando se leen los programas electorales de estos partidos. Ninguno de estos partidos es independentista. De ahí que se debe concluir que los corresponsales de El País o son incompetentes, o están mintiendo. Una situación semejante ocurre en cuanto al referéndum. El referéndum es para que la población en Catalunya pueda votar si quiere o no separarse de España, referéndum que es más que probable que hoy resultara en una mayoría a favor de su permanencia en España. En realidad, una de las principales razones del crecimiento del independentismo es, precisamente, la negativa a que la población catalana pueda expresar sus preferencias. El referéndum en sí no está ni a favor ni en contra, es un mero instrumento democrático para que la población exprese sus sentimientos.
Tales afirmaciones de Pedro Sánchez y de los medios próximos a él eran y continúan siendo manipulaciones y mentiras que muestran el grado de mezquindad al cual se ha llegado en la campaña que intenta promover odio (sí, promover odio) hacia Podemos y Pablo Iglesias, y hacia a sus aliados, presentándolos como anti-España. Los estándares de comportamiento de los mayores rotativos alcanzaron ya las dimensiones de las derechas latinoamericanas, que no tienen límites en su intento no solo de vencer, sino de destruir al adversario, al cual se le ve como el enemigo.
Qué es la famosa defensa de la “unidad de España”
Veamos cuál era la alternativa que apoyaba Podemos, En Comú Podem, en Marea, Compromís e IU. Y verán que ninguna de estas fuerzas está llamando a la ruptura de España. La otra fuerza política a la que se proponía invitar a sumarse a esta alianza era el PNV, que no es tampoco un partido independentista. ¿Por qué Sánchez está mintiendo y los rotativos están mintiendo con toda desfachatez? Y la respuesta está clara. Porque quieren movilizar el sentimiento patriótico del nacionalismo españolista, todavía ampliamente extendido en España, para defender, como siempre han hecho las derechas en España, “la unidad de España”, un pretexto bajo el cual se oculta la intención de defender los intereses económicos de la estructura de poder de este país. La historia se repite. Las oligarquías económicas y financieras que dominaban la vida económica del país, ante el terror de ver sus privilegios afectados negativamente, realizaron un golpe militar el 18 de julio de 1936 para defender sus intereses bajo la llamada para defender la “unidad de España”, que, por cierto, nadie estaba amenazando.
No es la desunión, sino la redefinición de EspaLos tres partidos proponentes del nacionalismo españolista (el PP, el PSOE y C’s) están defendiendo las políticas neoliberales que han estado imponiendo a la población española utilizando el argumento de que están defendiendo la “unidad de España”, unidad que, ahora, como en 1936, el gobierno alternativo no hubiera amenazado. Se está deliberadamente confundiendo la redefinición con la desunión de España. El argumento, entonces y ahora, en contra de los “rojos” (ahora llamados utópicos o irrealistas) y “separatistas” es la gran argumentación en defensa de sus intereses económicos y financieros.El PNV es un partido nacionalista cristianodemócrata. Y para una persona progresista, las políticas económicas y sociales  cristianodemócratas son en general más aceptables que las propuestas por los partidos neoliberales como Ciudadanos. El PSOE (y, sobre todo, su equipo económico de clara orientación neoliberal) prefirió a Ciudadanos (tal como también escribió Jordi Sevilla en El País el 28.04.16) bajo el argumento de que los dos defienden la “unidad de España”.El nuevo gobierno hubiera sido el resultado del apoyo y la alianza de una mayoría de fuerzas políticas que quieren romper con las políticas neoliberales que han llevado a las clases populares de España a un desastre. Es urgente que se establezca este frente amplio en contra del neoliberalismo. Teniendo en cuenta la enorme impopularidad de las políticas neoliberales iniciadas por el PSOE, expandidas por el PP y aplaudidas por C’s, hoy existe la posibilidad de establecer un amplio abanico de alianzas. Llamar independentista a este nuevo gobierno basado en la alianza de las izquierdas con el PNV es simplemente de una mala leche y mezquindad extraordinarias, pues ninguno de ellos defiende o propone ninguna secesión.
¿Dónde está el independentismo?
Ahora bien, se dirá que para la investidura del gobierno alternativo se requería, no la aprobación, sino la abstención de partidos independentistas catalanistas, como ERC y Democràcia i Llibertat, lo cual previsiblemente ocurriría, pues para ambos partidos el gobierno del PP ha sido también una pesadilla. Pero esta abstención se presenta, de nuevo, como consecuencia de las simpatías independentistas de Podemos y de IU. Más mala leche. Estos partidos independentistas son todos ellos claramente democráticos, y tienen toda la legitimidad para proponer lo que deseen, incluyendo la secesión de España de sus comunidades. ERC fue, por cierto, un leal colaborador del gobierno tripartito en Catalunya. Y en las Cortes ha aprobado leyes que han beneficiado mucho más el bienestar de las clases populares que las leyes votadas por el PP, el PSOE y C’s. Ahora bien, el nuevo gobierno alternativo no les hubiera pedido su apoyo, que quiere decir que voten sí a la investidura. Era lógico que se hubieran abstenido (como ya habían insinuado) porque el peor gobierno español para Catalunya, sea ésta un Estado independiente o un Estado autonómico, era y es el gobierno del PP. ¿Cuál es la objeción a tal abstención?
¿Qué ocurrirá?
La derecha (PP y C’s) intentará, una vez más, poner como el eje central de las próximas elecciones “la defensa de la unidad de España”, como hicieron en el conjunto del Estado para movilizar la bandera española contra los radicales utópicos, y contra los separatistas, mensaje que en la España uninacional, radial y antiplurinacional se vende bien, como han mostrado las sucesivas elecciones.
La otra alternativa debería ser poner en el eje central el tema económico-social, estableciendo un frente antineoliberal que puede abarcar una amplia coalición no solo de las izquierdas (que necesitan aliarse respetando la diversidad institucional), sino de otras formaciones políticas que son antineoliberales y que deberían incluir sectores del PSOE que se rebelen contra la alianza con C’s. No es casualidad que las medidas ultraliberales sean promovidas por las derechas españolas que intentarán, una vez más, utilizar el tema nacional para esconder y ocultar el desastre social al que han llevado al país. Y en esta movilización antineoliberal, es importante subrayar que los que siempre han defendido la soberanía popular han sido las fuerzas auténticamente democráticas de este país, soberanía hoy abandonada por las mismas fuerzas que lo han estado dañando tanto. Son estas mismas fuerzas las que han adoptado una actitud dócil y servil al Estado alemán y al establishment financiero-económico-político de la Eurozona, así como la aceptación y promoción del tratado de libre comercio entre EEUU y la UE (el TTIP), que significa la pérdida de la soberanía de los Estados frente a los poderes económicos y financieros, sin ningún freno. Y estos partidos tienen la desfachatez de presentarse como los grandes patriotas defensores de la “unidad de España”.

jueves, 31 de marzo de 2016

"LA SEXTA NOCHE", insultos, gritos y mala educación.


El sesgo de ‘La Sexta Noche’ y de sus economistas

31 mar 2016

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona
El lector me tendrá que permitir que antes de centrarme en el tema señalado en el título –el sesgo de los economistas invitados a tal programa de televisión- haga comentarios sobre el programa La Sexta Noche, que ejemplifica, por desgracia, lo que en España se conoce como “debate político”. En realidad, de debate el programa tiene muy poco. Lo que hay es, con abusiva frecuencia, un intercambio de insultos, interrupciones, gritos y, sobre todo, muy mala educación, promovida, en general, por los tertulianos de derechas (cuyos homólogos en el panorama europeo serían más bien próximos a la ultraderecha), y que, en general, ni siquiera dejan hablar a los tertulianos de izquierdas. Si bien es cierto que estos últimos –contaminados o provocados por los anteriores- también contribuyen al griterío, el hecho es que es fácil de ver que son los tertulianos de derechas los que expresan mayor falta de educación, grosería, manipulación, mentiras y escasísimo rigor, mostrando claramente su escasísima cultura democrática.
Me resisto a creer que no haya en España otros periodistas o políticos de derechas que sean mejores que los que aparecen en tal mal llamado “debate”. En ningún otro país en el que he vivido he visto una imagen más deprimente de lo que se quiere dignificar bajo tal nombre. Ni siquiera en la Fox de EEUU. Mírenlo y compárenlo, y lo verán. Y no es solo el sesgo tan marcado que hay en la selección de tertulianos (los únicos que aparecen durante toda la noche son los eternos Eduardo Inda y Francisco Marhuenda), sino también las malas maneras, la falta de respeto y la imposibilidad de argumentar, que alcanzan niveles auténticamente desagradables, incluso para el televidente. Da una imagen muy pobre de la cultura política y mediática del país.
La sección económica de tal programa
Esta sección del programa La Sexta Noche aparece en la última parte del programa, que, por regla general, se emite ya casi a la 1 de la madrugada. La gran mayoría, por no decir la totalidad de los expertos economistas son economistas de tendencia liberal, bien ultraliberales o socioliberales, como fue el caso, en uno de los últimos sábados, el 19 de marzo, del Sr. José Carlos Díez, que además de ser el gurú económico de La Sexta, lo es también de El País. Es, a su vez, próximo a la dirección del PSOE, habiendo sido uno de los defensores de las políticas del gobierno Zapatero en su respuesta a la crisis.
Las limitaciones de esta escasa diversidad aparecieron aquel sábado, cuando se discutió un tema de gran importancia y urgencia: la pobreza y las desigualdades en España. En este programa, el Sr. José Carlos Díez presentó la elevada pobreza en España (de las más altas en la UE-15, el grupo de países de semejante nivel de desarrollo al de España en la UE), sin apenas tocar, sin embargo, las desigualdades (también de las más elevadas de la UE-15). El mayor énfasis del Sr. José Carlos Díez fue mostrar el gran crecimiento de la pobreza durante el gobierno del PP (lo cual causó una interrupción constante por parte de Inda y Marhuenda, que casi no le dejaron hablar). Pero apenas abordó las soluciones, y solo señaló la necesidad de mayores programas de formación profesional a los parados y mayor sensibilidad hacia las madres solteras, que concentran la mayor pobreza.
Ahora bien, aun cuando estas intervenciones son necesarias, son dramáticamente insuficientes para disminuir la pobreza y reducir las desigualdades en España. Lo que el Sr. José Carlos Díez ignoró es que se requieren cambios mucho más sustanciales y profundos de los que él sugería, en dirección opuesta a los que la sabiduría convencional, de claro corte neoliberal, reproducida por la Troika, propone, y que él, por cierto, apoyó durante estos años de la Gran Recesión. El Sr. José Carlos Díez ha estado asesorando al PSOE, a El País y a La Sexta (que le ofrecen grandes cajas de resonancia) y ha estado atacando (a través de estas mismas cajas de resonancia) las propuestas de partidos progresistas como Podemos e IU, que implican una reversión de las políticas que han causado el gran ascenso de la pobreza y de las desigualdades y que ya se iniciaron durante el gobierno Zapatero, en su respuesta a la crisis.
Lo que no se vio en La Sexta Noche: qué debería hacerse para eliminar la pobreza
La pobreza en España está causada predominantemente por el elevado desempleo, la escasa ocupación y la baja producción de puestos de trabajo bien remunerados y en condiciones de estabilidad. En realidad, las políticas de austeridad y reducción salarial que han ido imponiendo el gobierno Zapatero primero y el gobierno Rajoy más tarde, han empeorado la crisis y retrasado enormemente la recuperación económica.Y la pregunta que debe hacerse es: ¿por qué se producen tan pocos puestos de trabajo? Y la respuesta es, que, en gran parte, ello es consecuencia de que la demanda de productos y servicios es muy baja, el mayor problema que tiene el mundo empresarial. El lector se preguntará: ¿y cómo se puede aumentar la demanda? Y la respuesta no es nada difícil de ver, aun cuando seguramente no la leerán tampoco en los medios ni la verán en La Sexta Noche o en la televisión: revertir las políticas de austeridad y eliminar las reformas laborales, que han reducido sustancialmente los salarios, con un aumento mucho más notable del salario mínimo del que está proponiendo ahora el Sr. Díez.Otra medida sería estimular la creación de empleo mediante una gran inversión pública en varios sectores de la infraestructura social y física del país. Un ejemplo de ello sería la creación de empleo en el escasamente desarrollado Estado del Bienestar. Si España tuviera el mismo número de adultos trabajando en sanidad, educación, servicios sociales, escuelas de infancia, servicios domiciliarios, vivienda social y prevención de la exclusión social que tiene Suecia (alrededor de 1 de cada 4, en lugar de 1 de cada 10, que es la tasa de España), España tendría unos 3,5 millones más de puestos de trabajo. Si, además, invirtiera en reconvertir la infraestructura energética hacia las fuentes renovables, se podrían crear fácilmente 400.000 puestos de trabajo. Y así un largo etcétera.
Otra forma de crear empleo es disminuyendo el tiempo de trabajo, bajando el número de horas de trabajo a 35 horas semanales y repartiendo el tiempo de trabajo, tal como se ha hecho en Alemania, una de las causas de su bajo desempleo.
Y aquellas personas que no pudieran trabajar tendrían que poder acceder a una renta garantizada que les permitiera tener un nivel de vida digno, tal como ocurre en los países del norte de Europa.
La predecible respuesta que economistas como el Sr. Díez dan a estas propuestas es que son utópicas e irrealizables. Constantemente se acentúa que el Estado no tiene tales recursos. Pero ello no es cierto. El país es suficientemente rico para pagar tales propuestas. El dinero existe. Lo que ocurre es que el Estado no lo recoge, o el Estado está sujeto a unas reglas a todas luces erróneas (como el infame artículo 135 de la Constitución, o el Tratado de Maastricht), que establecen un orden de prioridades que dan mayor peso a pagar a los bancos los intereses de la deuda pública que a invertir en las escuelas, o a estar forzados a tener unos niveles de déficit público arbitrarios e innecesariamente constrictivos.
La realidad es que si las rentas del capital se gravaran en España al mismo nivel que las rentas del trabajo, si además no se permitiera la utilización de paraísos fiscales y si se consiguiera, en su lugar, eliminar el fraude fiscal de las grandes familias, de la banca y de las empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, se podrían obtener fácilmente más de 80.000 millones de euros más de los que el Estado recibe.
Es más, el BCE debería prestar dinero a los Estados directamente a los mismos intereses que a la banca privada, a fin de financiar tales inversiones públicas, financiación que debería realizarse a través de bancas públicas. En realidad, el Estado ya podría hacerlo. Y si no lo hace es porque está sujeto a una excesiva influencia de las mismas fuerzas financieras y económicas que han estado presionando a favor de las políticas neoliberales que han beneficiado sus intereses a costa de los intereses de la mayoría. Así de claro.


jueves, 18 de febrero de 2016

El referendum es una excusa del PSOE

http://blogs.publico.es/dominiopublico/15911/el-referendum-es-una-excusa-del-psoe-y-de-las-derechas-para-que-no-se-establezca-un-gobierno-de-izquierdas/




Una nota como conclusión
Lo que estamos viendo hoy en España es que el establishment financiero y económico español, que tiene una influencia excesiva sobre los establishments político-mediáticos, quiere destruir a Podemos, y si no puede, al menos ningunearlo. Utilizan todo tipo de argumentos y falsedades, llamándolos bolivarianos, yihadistas, iraníes, independentistas, utópicos, pronazis, progolpistas, y una predecible larga lista de insultos. Y cuando, por primera vez, llegan a las Cortes Españolas, como la tercera fuerza política parlamentaria (que, de alargarse la campaña tres semanas más, podrían haber alcanzado la segunda posición), se los pone en el “gallinero”. Y ahora estamos viendo que además se les está responsabilizando -con la ayuda de los grandes medios de información y persuasión- de ser ellos los que están dificultando la coalición de las izquierdas, cuando, en realidad, la dirección del PSOE y la vieja guardia de tal partido nunca han intentado hacer tal coalición. Desde el principio vieron que sus máximos aliados eran y son Ciudadanos, pues son los que ideológicamente son más cercanos a ellos. Y ahora tienen la desfachatez de acusar a Podemos de que este partido sea el responsable de que no se haga la coalición. Y con la ayuda de los medios, y con el soporte del establishment financiero y económico de siempre, parece que lo están consiguiendo. Así es esta España que ellos quieren mantener. Quieren evitar el cambio profundo que el país necesita. Así de claro.
Vicenç Navarro opinión silueteada

lunes, 14 de diciembre de 2015

El neo-liberalismo mata a las clases populares...

http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2015/12/14/el-neoliberalismo-mata-y-pone-enfermas-a-las-clases-populares/

Vicenç Navarro

Vicenç Navarro ha sido Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona. Actualmente es Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona, España).
Es también profesor de Políticas Públicas en The Johns Hopkins University (Baltimore, EEUU) donde ha impartido docencia durante 35 años. Dirige el Programa en Políticas Públicas y Sociales patrocinado conjuntamente por la Universidad Pompeu Fabra y The Johns Hopkins University. Dirige también el Observatorio Social de España.

Es uno de los investigadores españoles más citados en la literatura científica internacional en ciencias sociales.

jueves, 23 de julio de 2015

El engaño del "libre comercio"


Dominio público

Opinión a fondo

¿Qué se intenta con los tratados mal llamados de libre comercio?

23 jul 2015
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Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona

Uno de los componentes del dogma neoliberal que tiene más visibilidad en los mayores medios de información de este país es la supremacía de los mercados, insistiendo en que su eficacia en la distribución de los recursos es mucho mayor que la resultante del intervencionismo público, principio que según los talibanes neoliberales que dominan aquellos medios de información es aplicable a todos los sectores y actividades de la sociedad, donde quiera que esta sociedad exista. Se subraya que es el ciudadano, como usuario y consumidor, el que debe dirigir la distribución de los recursos, repito, en todos los sectores y actividades, incluyendo en las áreas atendidas y cubiertas por los servicios públicos, como la sanidad y la educación. El Partido Libertario, principal componente del máximo representante del ultraliberalismo estadounidense, el Tea Party, ha introducido en esta lista de privatizaciones el servicio público encargado de apagar los incendios: los bomberos. Dicho Partido Libertario, por cierto, es el que goza de mayores simpatías (según propia declaración) del economista de la Universidad de Columbia en Nueva York, el Sr. Sala y Martin, gran gurú económico de los sectores más derechistas del independentismo catalán (quisiera aclarar aquí que mi frecuente referencia en mis escritos a este economista se debe a que es el economista más visible en los altamente manipulados medios de información públicos de la Generalitat de Catalunya, TV3 y Catalunya Ràdio).
Según este partido neoliberal, los bomberos deberían ser privatizados y sus servicios deberían estar determinados por los mercados. No es difícil predecir qué ocurriría si usted se encontrara con que se incendia su casa y llegaran los bomberos, a los que usted les pagará el servicio. Ni que decir tiene que en una situación desesperada (como ver su casa ardiendo) pagaría lo que le pidieran, porque querría que se salvase su casa. Y, naturalmente, aparecerían cuarteles de bomberos en los barrios más pudientes, y dejarían de haberlos en los barrios más pobres. Es más, los bomberos competirían entre ellos, e intentarían por todos los medios –incluyendo poner obstáculos en las carreteras de acceso – a los otros bomberos, con quienes competirían para apagar incendios. Y, como es lógico, se opondrían por todos los medios a que se hicieran campañas de prevención de incendios, pues a más incendios, más negocio. Y es probable que con el tiempo esta competición desapareciera también, monopolizándose su práctica, estableciéndose una complicidad entre los bomberos que tuvieran mayor capacidad de influenciar a las autoridades públicas y dichas autoridades, recibiendo privilegios como tener carreteras especialmente accesibles para ellos. Es fácil de predecir que el número de incendios crecería como consecuencia de la privatización de los servicios de bomberos.
Las consecuencias de la privatización de los servicios esenciales
De todos estos datos se puede entender que la gran mayoría de servicios de bomberos en la mayoría de países del mundo no estén privatizados (y que no tengan afán de lucro). Pero, por sorprendente que parezca, y como señala el bien conocido y respetado economista Dean Baker (codirector del prestigioso Center for Economic and Policy Research), hay muchos servicios, tan vitales como los bomberos, que están dominados por compañías con afán de lucro, con resultados tan desastrosos como los que tendrían lugar con la privatización de los servicios de bomberos. Y uno de ellos es el sector farmacéutico. Señala Dean Baker que la industria farmacéutica se centra predominantemente –cuando no exclusivamente– en atender a los países ricos, ignorando a los países pobres. Hoy, las poblaciones que viven en países considerados como pobres no tienen fármacos a su alcance contra enfermedades extendidas entre ellas porque no es rentable producirlos para tales poblaciones. Y cuando estos países pobres se organizan para producir fármacos –incluyendo fármacos que se utilizan en los países ricos – a precios más económicos, las empresas farmacéuticas se movilizan para que dejen de producirlos, imponiéndoselo a través de tratados, paradójicamente llamados de Libre Comercio, que prohíben a tales países la producción de fármacos a precios más reducidos.

Los costes de tal privatización
En EEUU, el tratamiento por paciente de casos de Hepatitis C, con el fármaco Sovaldi, cuesta nada menos que 84.000 dólares (unos 76.000 euros) de promedio, mientras que un tratamiento con un medicamento idéntico podría costar en la India solo 200 dólares (unos 180 euros). De ahí que la industria farmacéutica basada en los países ricos esté intentando por todos los medios que se prohíba a la India que produzca o venda tal fármaco a este precios, y lo está casi consiguiendo a base del Tratado de Libre Comercio del Pacífico o Trans-Pacific Partnership (TPP). Y el gobierno de EEUU está presionando al gobierno de la India para que esta cambie en sus políticas de producción y distribución farmacéutica para asemejarlas a las existentes en EEUU (por cierto, permítame el lector hacer una nota al pie de página al hacer esta observación. En contra de lo que postulan autores como el autor italiano Toni Negri, los Estados continúan teniendo gran poder y protagonismo. No es cierto que estén desapareciendo, como lo demuestra que cada vez que hay conflictos entre empresas son los Estados los que resuelven los conflictos, generalmente a favor de los Estados más fuertes).
Su usted analiza los llamados mercados verá la gran concentración de la industria farmacéutica, dominada por grandes empresas a las que el Estado permite, en la práctica, ejercer un gran monopolio, que encarece extraordinariamente el precio de sus productos. El Estado ofrece patentes, lo cual quiere decir que la empresa puede inflar el precio del fármaco tanto como quiera, justificándolo bajo la excusa de que tiene que recuperar el dinero que invirtió en la investigación y producción del fármaco. Y para más inri, es la propia empresa la que presenta las pruebas de la eficacia del fármaco. Las oportunidades para el fraude y la corrupción son enormes. Ahora bien, la industria farmacéutica tiene una enorme influencia en la prensa médica, pues la financia y apoya, dificultando los estudios críticos con dicha industria, a lo que se añaden los estudios financiados por ella que, supuestamente, muestran la eficacia de sus medicamentos. Bien, verá el lector que esto del mercado es un chollo. El ciudadano, como usuario y consumidor, tiene muy poco poder; la ciudadanía debería rebelarse.


viernes, 2 de enero de 2015

Las informaciones falsas del diario EL PAÍS.