martes, 14 de junio de 2016

El miedo a los cambios.


Ayer, como millones de españoles, me torturé un par de horas frente al televisor para ver que nos ofrecian de nuevo los cuatro candidatos a las próximas elecciones. Mientras ellos repetían sus reproches con el inevitable y cansino recurso de buscar los errores "en el ojo ajeno" y lo de ojo ajeno si viene a cuento porque ayer a Rajoy no le tembló el párpado que lo delata..¿se lo habrán anestesiado antes de entrar? ¿o será que ya se acostumbró tanto que eso de la corrupción ya no le afecta?. Sea como sea, por momentos me dije, en voz alta, ¡qué tristeza, coño!.
Pablo Iglesias, que es a mi entender uno de los dos candidatos que pueden aspirar a obtener el honor de ser el más votado, no dijo mucho, solo se limitó a dejar claro que necesita al PSOE y de alguna manera a dejarlo en evidencia ante toda España al provocarlo para que declare con quien iba a pactar, ya que es de suponer que nadie logrará una mayoría absoluta. Pedro Sanchez, al igual que el todo la élite del PSOE, no pueden decirlo para salvar los pocos votantes que le quedan. Pero creo que acierto si escribo que ya tienen en mente formar parte de la GRAN COALICIÓN PARA SALVAR A ESPAÑA. Rivera, como siempre, en plan "yo amo la unidad de España" y otras frases hechas y gastadas.
Si se habla del fin del bipartismo es un error o una manera de engañar y distraer a los ciudadanos, el bipartismo se fortalece aunque para ello sea necesario un cambio de siglas. Aquí solo quedan dos, UNIDOS PODEMOS Y PP, los otros dos van de comodines, y solo pueden aspirar a colocar más o menos diputados y a sacarle réditos a los posibles apoyos. Según la mayoría de las encuestan hay entre un 20 y un 30% de votantes indecisos, lo que me alegra mucho porque me dice que hay gente que se preocupa en dudar, pues dudar lleva a hacerse preguntas, a comparar, a encontrar respuestas. Es bueno para la democracia, tan bueno como lo es a nivel personal. A mi me asustan las personas que no dudan, esas que normalmente se creen "que tienes las cosas claras", aunque no entiendan bien porque las tienen tan claras, pues muchos ya tienen las ideas establecidas y firmes desde las primeras ingestas en la teta de mamá, ya vienen con una idea de fábrica, otros no se atreven a cambiar por no pensar, ¡de puro vagos!, otros tampoco intentan cambiar porque como han vivido muchos años con unas ideas se hacen un planteo muy comodo y se parapetan en ¿para que cambiar ahora?, lo que eso de "prefiero malo conocido, que bueno por conocer", les viene de maravillas.
Temer a los cambios es básicamente de viejos, mentales o fisicos, o ambas cosas a la vez, claro que no es un axioma, algunos no quieren cambiar nada de nada porque les va muy bien y poco les interesa la sociedad, el país, las genaraciones futuras, las masacres humanas, el cambio clímatico o la extinción de las ballenas, o que los pesticidas acaben con las abejas, como solemos decir en la intimidad...¡los que se cagan en todo!...esos son los peores!.
Y como la gente no cambia con el dinamismo que se requiere es que vamos lentos con eso de los progresos por un mundo mejor y en la España de los toros y la monarquía mucho más.
No descubro nada nuevo si digo que los españoles somos lentos... y muchas cosas más, tal vez por eso me animo a escribir que tendremos otro gobierno del PP.


Rajoy e Iglesias.  Uno propone otra siesta, el otro provoca dudas.



































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