miércoles, 5 de febrero de 2014

España y el doctor House.

   El simpático doctor House cuya personalidad logra dividir las opiniones, para unos televidentes es un asqueroso total y para otros, como yo, un ídolo digno de ser copiado, logra mas allá de los gustos hacernos pensar. En un capítulo me llevó a encontrar un símil con el pueblo español.
A mi ídolo le llegó un paciente achacado, viejo, y en los huesos, al que el inefable doctor lo sometió a una prueba de esfuerzo, el pobre paciente estaba como el pueblo español, con la lengua afuera y sudando la gota gorda y aunque ya arrastraba los pies sobre la cinta y no podía dar un paso más, mi ídolo dio la orden de acelerar la cinta y darle caña al paciente para probar hasta donde llegaba su pobre corazón, la idea que perseguía era que sino reventaba, ya se podía deducir que el corazón estaba bien y por lo tanto había que someterlo a otras pruebas para encontrar el fallo, cosa que hará siempre que sea necesario, pues para él, la persona es lo de menos, lo importante es el logro de la curación. A los españoles los está atendiendo un imaginario doctor House que los somete a todo tipo de pruebas, le sube el esfuerzo inyectandoles grandes dosis de corrupción y como el corazón aguanta más que el de un corredor de fórmula uno, le inyecta una dosis para caballos de "injusticia para todos", y como el paciente lo soporta lo entuban y le aplican el suero de la seguridad ciudadana y como esto parece no dañarlo ni provocarle mejoras, la próxima prueba de resistencia es aún más violenta, lo someten a la ley de transparencia de la monarquía, por lo que el paciente sufre convulsiones, se le dan vuelta los ojos que quedan fijos mirando para la nuca, el pelo de la cabeza se pone como el peinado de mohicano, la pies apuntan en dirección norte sur y viceversa, las manos se aferran con toda su fuerza a los inflamados testículos, la lengua se le pone azul PP, pero el paciente resiste, por lo tanto el doctor House se siente satisfecho, puede seguir haciendo pruebas hasta que acierte con la enfermedad. España es un paciente, muy paciente, es difícil de poder diagnosticar su enfermedad, pero hay que reconocer que a pesar de su debilidad, es un enfermo muy valiente, o sufre de Hiper masoquismo, por eso, por muchas pruebas que le hagan, lo soporta todo. Pero tengan fe en House que aunque el paciente se muera, al final sabrá de que estaba enferma España.
Lo triste es que a España la atiende el "doctor" Rajoy.

2 comentarios:

  1. El tesorero del partido de Merkel acusado de ocultar dinero en un paraíso fiscal

    El tesorero de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel, Helmut Linssen, escondió en 1997 el equivalente a 400.000 euros en una empresa fantasma en las islas Bahamas. Según reveló el semanario Stern, el democristiano cerró la empresa en 2001 para sustituirla por otra que fundó acto seguido en Panamá. Continuó la práctica hasta 2004. Linssen fue ministro de Hacienda de Renania del Norte-Westfalia entre 2005 y 2010.

    Según Stern, los detalles sobre su empresa secreta y sobre una cuenta vinculada a ella en un banco de Luxemburgo aparecieron en un CD de datos robados al banco HSBC. El propio land —gobernado desde 2010 por una coalición entre socialdemócrata y Verdes— lo compró hace cuatro años. Los hechos dieron lugar a un proceso penal contra Linssen suspendido en 2012. El posible delito había prescrito para entonces y sólo tuvo que justificar los intereses entre 2001 y 2005. La notici saltó en mitad de una serie de controversias por la evasión fiscal de otros políticos y personalidades.

    Como la célebre periodista y militante feminista Alice Schwarzer, de quien se ha sabido en enero que admitió ante Hacienda la existencia de una cuenta suiza con cientos de miles de euros cuyos intereses y beneficios escondía al fisco. Pagó 200.000 euros de multa, más intereses, pero su caso reavivó la polémica por la supuesta impunidad de los evasores fiscales.

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    1. Tanto más fea quedó la renuncia, esta semana, del secretario de Estado de Cultura del Gobierno regional berlinés, André Schmitz. El socialdemócrata admitió un "grave error" que cifra en exactamente 425.000 euros heredados e ingresados en una cuenta secreta en Suiza.

      En 2012 lo descubrió el fisco, que le hizo pagar una fianza de 5.000 euros. En total, dice haber cancelado 22.000 euros que le demandaba Hacienda por los intereses y réditos del dinero que ocultó en Suiza. El proceso penal terminó con esos pagos. El alcalde-Gobernador de Berlín, Klaus Wowereit (SPD), es a la vez senador (ministro regional) de Cultura, así que el escándalo de Schmitz lo salpicaba directamente y tuvo que forzar su dimisión. El Secretario de Estado era una de sus personas más próximas en el Ayuntamiento Rojo de la capital alemana.

      El más sonado de lo evasores es el presidente de Bayern de Múnich, Uli Hoeneß, que tenía una cuenta secreta con la que se ahorró unos 3,2 millones de euros en impuestos. Hace un año lo admitió voluntariamente ante Hacienda, pero la Fiscalía bávara de Rosenheim lo encausó a pesar de todo. Su juicio empieza en marzo y podría acabar con una condena de cárcel contra el famoso prócer del primer equipo alemán. Su relaciones con las más altas esferas políticas, mediáticas y deportivas atraen una atención extraordinaria sobre su caso.

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